Dicen que trabajar es bueno. Que
aportas a la sociedad. Pero, ¿qué te aporta a ti la sociedad? Damos
toda nuestra vida en empleos que no nos gustan por un sueldo. Eso es
lo que nos da la sociedad. Un sueldo que simplemente gastas en
comida, bebida, ropa y emborracharte de vez en cuando. Cosas que no
deberían comprarse, pues toda persona debe tener derecho a todo eso.
La sociedad y el individuo es una estupidez, es como si a un obrero
le obligasen a construir durante toda su vida un muro. Un muro que
todas las noches alguien se encarga de tirarlo abajo, de destruirlo.
Todas las mañanas nuestro obrero va a la construcción, y todos los
días coloca los mismos ladrillos. No avanza. Además, todos los
meses se le amputa algo, un mes un dedo, al mes siguiente otro dedo,
otro mes una oreja, un labio, y así sucesivamente. Pues esa empresa
es la sociedad.
Acaba volviéndonos locos, sumidos en una rutina de
la que no podemos escapar, y encima poco a poco nos va amputando
nuestros sueños y deseos. Es nuestro destino, acabar solos, tristes
y amargados en un prototipo falso de vida. Al final del camino
estamos exhaustos, como si hubieses descargado todo tu semen por el
water sin que haya servido tan siquiera para una leve sensación de
placer. La gente dice que siempre hay momentos buenos, pero estos no
se encuentran al lado de la sociedad. No seas una oveja más del
redil. No te compres un coche, una casa, un frigorífico ni una cama
más grande. Dedícate a saborear cada instante sin importarte qué
dirá el resto, pues realmente la sociedad está podrida, tan podrida
como el corazón de la mayoría de gente que hay a tu alrededor.
Pero
a base de repetirte contínuamente que realmente la vida es así, has
terminado por creértelo, y ya no serás capaz de salirte de la
corriente que te empuja al abismo de la depresión y de la muerte.
Por Bukowski...
No hay comentarios:
Publicar un comentario